Aquí mantendré mis dedos ocupados, mientras que mis ojos se enfocan en mirar hacia el cerebro y no perder de vista ni una letra importante. Me gustaría que vieran algo:
Entonces yo no supe que hacer, pero...
Sus palabras hacen eco en mi mente.
Mi mente... la cual se volvió torpe y parece estar apagada.
No se que quiero...
No se que necesito... ni que debo.
No puedo planear, no puedo pensar...
Me siento raro, y no veo la razón.
La habrá?
He dibujado arrepentimiento en esta pizarra con manos de incertidumbre.
El silencio y la soledad que el injusto tiempo y espacio generan, queman mi piel desboronando la mascara.
Es entonces cuando me vacilan las ideas, y se apresuran mis palabras, pero eso no les quita lo incorrecto o falso, no hay lógica ni razón.Poca razón voladora,
Sufre de razón cegadora,
Que vuela sin viva cordura.
Mis actos llevan a los suyos.
Lo suyos a mi coartada.
Mi camino a la nada.Vuela.
Vive.
Siente.
Sonríe y llora.
Continua y sufre.
Sufre y logra.
Logra y vive, vuela.
La distancia del lucero nocturno...
El golpe Divino...
Todo a flote paralelo,
Con intermedio absoluto,
Y voz completa de vida sin color.Algo falta y algo sobra.
Algo tiende a caer.
Algo tiende a brillar.
Algo vuela a su pesar.
Mi camino se desborona y deja,
Con luz saliendo de las tinieblas,
Las escaleras celestiales vertientes,
De aguas frías y corrientes.
Mira la luz.
Riele a la oscuridad.
Vuela las escaleras,
Y termina los temores,
Aunque la Luz te queme.
Al ver ese escrito me doy cuenta de que he cambiado mi forma de escribir de una forma un poco radical, antes me esforzaba más en la rima que en el contenido, y ahora simplemente soy honesto conmigo mismo, con mis emociones, al escribir.
El poema tiene como título: "El Eco de la Luz" y se escribió el 23 de Abril de éste año.
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